Cosas de Tiempos Pasados

Dos hoy, cosas de tiempos pasados que considero valen la pena leer (más el primero que el segundo, pero hay que comenzar en algún lugar.)

Cosas de Tiempos Pasados

Recomendaciones:

El Colapso de la Tercera República por William Shirer
Una Historia de Europa por John Hirst

Llevo varios días contemplando la insoportable e inevitable levedad de mi ser.

Es así. Parece que camino airosa, como polen de verano: me importa poco de que pétalos delicados me desprendí, ni todo lo que recorrí antes de estorbarle las sensibilidades a los que ahora me rodean.

La metáfora trata de ofuscar el desdén que dirijo hacia mi generación, la que literalmente goza del privilegio de una memoria extendida—RAM, 120 gigabytes, la nube—y que, de alguna manera, a pesar de la ventaja, ha renunciado el peso total y magnifico de la memoria colectiva.

Fuente: Pinterest

Somos una generación que carece de memoria. Se nos olvida que hay cosas que valen la pena recordar, aun y cuando sucedieron en otro continente hace casi un siglo.

El sábado pasado desayuné con mis abuelos (ellos recién vacunados y yo con una prueba negativa, además que afuera y enmascarados y con distancia, relájense) y les conté del libro que estaba leyendo, que exponía la historia de una guerra lejana.

Mi abuelo me preguntó acerca de un acontecimiento histórico durante esa guerra mundial, y que no entendía como había sucedido lo que sucedió. Que si el libro mencionaba algo al respecto. O que si tenía una opinión.

(Siempre tengo una opinión.)

Entonces procedí a detallarle a él y a mi abuela lo que este ser había entendido de los sucesos, según lo expuesto en el libro—que, a propósito, llega a sus casi 1500 páginas—ofreciendo comentario de color, tal vez tergiversando un poquito el recuento histórico con mi lenguaje joven, sinvergüenza, malhablado (uno nunca se debería de disculpar por lo que uno es).

La pasamos muy lindo. Son de esas pláticas que guardaré en mi memoria para siempre. Porque si vale la pena recordar detalles, de momentos propios y ajenos, especialmente cuando el mundo de experiencia colectiva nos espera, ansiosamente, para que lo descubramos.

Pero ya no se lee historia, es decir los acontecimientos de generaciones anteriores, y ya no se aprenden las lecciones de aquellas repúblicas fantasmas que alguna vez dominaban las civilizaciones. No existe una memoria histórica, y por eso no existe más que nuestra realidad, nuestras dificultades, nuestras guerras. Pero les juro que hay tantos libros de historia (hoy les recomiendo dos: uno largo y uno corto) que les pueden contar, casi como novelas de televisión, todo lo que los demás vivieron.

Las 15 mejores series históricas para viajar al pasado
Con billete de ida y vuelta a algunas de las épocas más apasionantes de la Historia.

La levedad de mi ser y de mi generación es preocupante. Sospecho que sin el peso de la historia, cualquier huracán de pensamientos y opiniones modernas nos aleja de la tierra y sus realidades, de lo que una vez fue y probablemente volverá. Vale la pena leerse los tomos eternos, como el de William Shirer, o los corticos, como el de John Hirst, si tan solo para poder disfrutar una sobremesa con tus abuelos en algún sábado cotidiano.


P.D. Seguro que lo escribiré otro día, pero tengo que interponerme aquí, e instarlos a buscarse un par de libros de ficción histórica...no encontré la lista perfecta, pero alguna algo competente. Mis favoritos: Wolf Hall, Chimamanda y el de Ian McEwan.

60 Best Historical Fiction Novels of All Time
If you’re feeling just a little sick of the present, here are 60 amazing historical fiction novels to help you time travel.